Espacio para tu vida.
Cómo te mueves, dónde guardas las cosas y qué zonas necesitan más luz. La propuesta parte del uso real de la vivienda y de sus condicionantes.
REFORMAS INTEGRALES
Una reforma integral une distribución, instalaciones y acabados. Estudiamos el conjunto para que las decisiones de una estancia encajen con las demás.

Cómo te mueves, dónde guardas las cosas y qué zonas necesitan más luz. La propuesta parte del uso real de la vivienda y de sus condicionantes.
Electricidad, puntos de agua e iluminación se estudian junto con la reforma. Las comprobaciones técnicas y los trámites necesarios se concretan según la actuación.
Pavimentos, revestimientos, carpinterías y pintura: materiales definidos en la propuesta, teniendo en cuenta uso, mantenimiento y presupuesto.
El alcance, las partidas y la planificación se acuerdan antes de empezar. Un cambio durante la obra se estudia y valora antes de incorporarlo.
Con fotos, medidas y una descripción podemos hacer una primera valoración. Para cerrar una reforma puede ser necesario comprobar el inmueble y definir materiales y trabajos.
Depende del estado del inmueble, el alcance, los suministros y los trámites. La planificación se concreta al estudiar el proyecto; no fijamos una duración sin conocerlo.
Sí, podemos estudiar una actuación por fases y valorar cómo afecta a instalaciones y acabados posteriores.
EL PRIMER PASO ES HABLAR
Una fotografía, un plano o simplemente lo que necesitas cambiar.